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domingo, 19 de abril de 2009

Otoño

El otoño se instaló, el más bello y soleado en mucho tiempo. Es una pena que no estés para verlo. Aunque tal vez lo estás mirando en primera fila, y soy yo quien no te ve. Temo al invierno. Vamos a necesitar muchas brasas para que no nos cale el frío de tu ausencia. Tal vez te has vuelto luz. Eso lo explicaría todo.

martes, 19 de junio de 2007

Cuerda

¿Porqué sacaría de mi esta cuerda de notas?

¿Por qué lo haría si no fuera por llegar a alguien y romper esta unitaria soledad?

Por solo saber que existe alguien detrás de estas paredes de piel y aire. ..

Soñé que yo era una cuerda con alma. Soñé que unos me tocaban para que yo vibrara y me escucharan otros y así servir de nexo entre los demás. Soñé que era agotador y vocacional.

domingo, 29 de abril de 2007

Era un intruso

Era un intruso. Llegaba lento, en la oscuridad y abrió la puerta con facilidad. Se escurrió dentro como gato joven y siguió sigiloso escaleras arriba. Era un ladrón… nadie lo esperaba y de eso se valió para entrar ligero.

Buscó la familiaridad de la cama y recorrió seguro los espacios permitidos por un amor de fronteras claras y aprobadas. …Se preguntó por qué le hacía falta un trago… amargo … antes de animarse a decir lo que siempre quiso saber. ¿Era esa la única forma de amor que existía? La vida le había carcomido la capacidad de responderse, o le había cancelado la capacidad de preguntarse. Sabía que eso era mil veces mejor que el desafío de enfrentar una respuesta.

lunes, 23 de abril de 2007

La mujer de negro

La mujer de negro camina de un lado a otro del pasillo, mira hacia los lados como si la viera un público que no tiene. Ondea el cabello y ceden los labios en una sonrisa misteriosa. Lleva sombrero y una malla tanguera la recubre. No tiene dolor ni placer, solo …es feliz.

La mujer del negro, camión de un lado al otro, del pasillo mira hacia los lados. ¡Cómo! ¡Si la viera en público! ¿que no tiene onda …? bellos sudan los labios.

… en una sonrisa, misteriosa eleva ese sombrero y una maña tanguera la recubre. El cuerpo no tiene dolor ni placer … sola …es fénix

La monja de negro de un lado al otro del pasillo mira hacia Dios … como si la viera … un púlpito que no tiene hombre …

Ondea y cabalga … y enciende los labios … y en humana sonrisa misterios sabe …se eleva sobre una mano .. tan querida …le recorre el cuerpo y no tiene temor y complace … solo es feliz.

domingo, 15 de abril de 2007

Tres mujeres los lunes

Todos los lunes, tres mujeres nos reuníamos a las dos de la tarde y por tres horas hablábamos del trabajo, la guerra, el arte. Aquel lunes solo éramos dos. Tocaba arte. Terminamos asombradas ante la idea de que solo el arte muestra lo que el trabajo y el reto de la vida ocultan. Ella se asombró de que yo escribiera poesía.¡Qué bueno! dijo Y le prometí llevarle algunos poemas el lunes próximo. - ¿Y tenés un tema recurrente? me preguntó -Si, le dije. - Me pregunto por qué siempre escribo sobre la perdida, el duelo, el abandono de la muerte. No se ... -Tu padre. Me dijo -Si lo perdiste de pequeña ... Y fue así como me di cuenta de que, en aquel encuadre de docente -alumna, se me había escapado ese dato de mi vida -Si, le dije, debe ser. Y sentí que las dos, en pocas palabras, nos zambullíamos sin pudor en un intercambio profundo de nuestras vidas. Por algún motivo que jamás hubiera imaginado, entendía mi verdadera identidad, mi peripecia.

El lunes siguiente hojeaba mis poemas en la computadora para ver cuáles le llevaba cuando me llama la secretaria y me dice: Mariana, ... murió Lucilla ... Andrea y yo nos encontramos, consternadas. Ella resolvió que no quería seguir el curso sola. : -De qué hablaron la clase pasada? Justo no puede venir. ... -De arte ... solo de arte.

viernes, 6 de abril de 2007

vaga idea

Tengo la vaga idea de que alguien que veíamos pasar, rojos de alcohol y mediodía, se desdibujaba mientras vos y yo desgranábamos aquella charla confusa. Nos pareció que se daba vuelta y nos miraba. El sol norteño nos lastimaba la piel y derretía la figura que se alejaba. Nosotros, colgados de un delirio, nos sabíamos si era real, pero no importaba nada. Estábamos resguardados en aquel recodo de dimensiones nuevas. Yo zafé, pero vos seguiste atado tantos años más, que el pueblo empanada te tragó sin lástima, abundantemente regado.